Limpieza de oculares
Siguiendo los consejos de Akeru, hoy me he decidido a limpiar varios oculares. Llevaba tiempo queriendo hacerlo porque había alguno que necesitaba desde hace mucho una buena limpieza pero siempre lo posponía. Es importante tener en cuenta que la limpieza de las lentes ha de realizarse cuando sea imprescindible. Cualquier limpieza elimina en parte el recubrimiento óptico de la superficie, por ello ha de limpiarse cuando sea estrictamente necesario. En mi caso, por ejemplo, en la última observación pública que hicimos varios niños me dijeron que se veían puntitos negros en la Luna. Yo pensé que se referirían a los cráteres pero no. Era suciedad en el ocular. Ya llevaba tiempo ahí, incluso cuando hice el estudio solar con el PST vi un sinfín de manchas en el sol, todas ellas suciedad (!).

Material necesario:
Agua destilada, de venta en farmacias.
Alcohol isopropílico, de venta en farmacias.
Guantes de látex, de venta en farmacias o supermecados.
Pera de aire, de venta en tiendas de fotografía o farmacias.
Cepillo limpialentes, de venta en tiendas de fotografía.
Bastoncillos, de venta en supermercados.

Proceso de limpieza:
Una vez seleccionado el material que necesita una limpieza, preparamos todo el material necesario y nos enfundamos los guantes de látex. Antes de nada, es aconsejable retirar el recubrimiento oscuro que lleva el ocular para apoyar el ojo. A continuación, soplaremos con la pera de aire repetidas veces para eliminar las partículas de gran tamaño (sobre todo de sílice) para evitar que arañen la lente y dejen surcos. No contentos con esto podemos pasar el cepillo limpiador muy suavemente (el cepillo que sea lo más suave posible) para eliminar totalmente estas partículas.

Para la limpieza utilizaremos una disolución al 50% de agua destilada y alcohol isopropílico (la cantidad de isopropílico puede variar en función de la velocidad de evaporación que se quiera. A más isopropílico, mayor evaporación). Mojaremos un bastoncillo en la disolución y lo pasaremos por la lente del ocular de manera radial (NO circular). Si no hacemos más y lo dejamos secar muy probablemente nos queden birriagos por lo que recomiendo pasar la otra parte (seca) del bastoncillo inmediatamente. Si aún quedan birriagos se puede repetir el proceso (preferiblemente en sentido perpendicular al realizado) o bien hacerlo por partes. Para las superficies grandes, como un buscador o mi 32mm es útil hacerlo por pequeñas zonas.
Cuando terminemos comprobaremos, mirando a través del ocular, si quedan restos de suciedad. En caso de persitir, repetir cuanto sea necesario.
He limpiado cuatro oculares y un buscador y han quedado inmaculados. El hyperion, que tenía tantas manchas, está perfectamente limpio. En conclusión, he quedado muy satisfecho con la limpieza y, teniendo ya los materiales, podré limpiar siempre que lo necesite.
Material necesario:
Agua destilada, de venta en farmacias.
Alcohol isopropílico, de venta en farmacias.
Guantes de látex, de venta en farmacias o supermecados.
Pera de aire, de venta en tiendas de fotografía o farmacias.
Cepillo limpialentes, de venta en tiendas de fotografía.
Bastoncillos, de venta en supermercados.
Proceso de limpieza:
Una vez seleccionado el material que necesita una limpieza, preparamos todo el material necesario y nos enfundamos los guantes de látex. Antes de nada, es aconsejable retirar el recubrimiento oscuro que lleva el ocular para apoyar el ojo. A continuación, soplaremos con la pera de aire repetidas veces para eliminar las partículas de gran tamaño (sobre todo de sílice) para evitar que arañen la lente y dejen surcos. No contentos con esto podemos pasar el cepillo limpiador muy suavemente (el cepillo que sea lo más suave posible) para eliminar totalmente estas partículas.
Para la limpieza utilizaremos una disolución al 50% de agua destilada y alcohol isopropílico (la cantidad de isopropílico puede variar en función de la velocidad de evaporación que se quiera. A más isopropílico, mayor evaporación). Mojaremos un bastoncillo en la disolución y lo pasaremos por la lente del ocular de manera radial (NO circular). Si no hacemos más y lo dejamos secar muy probablemente nos queden birriagos por lo que recomiendo pasar la otra parte (seca) del bastoncillo inmediatamente. Si aún quedan birriagos se puede repetir el proceso (preferiblemente en sentido perpendicular al realizado) o bien hacerlo por partes. Para las superficies grandes, como un buscador o mi 32mm es útil hacerlo por pequeñas zonas.
Cuando terminemos comprobaremos, mirando a través del ocular, si quedan restos de suciedad. En caso de persitir, repetir cuanto sea necesario.
He limpiado cuatro oculares y un buscador y han quedado inmaculados. El hyperion, que tenía tantas manchas, está perfectamente limpio. En conclusión, he quedado muy satisfecho con la limpieza y, teniendo ya los materiales, podré limpiar siempre que lo necesite.





